Gusto a Nada

A veces solo el silencio basta, escuchar como gira el mundo incansable y respirar, solo sin pensamientos importantes, solo divagar entre las cosas simples, el aroma del café en la mañana, el ladrido de los perros a lo lejos, el mundo sigue, camina, corre, pero en alguna parte estoy yo solo escuchando el silencio.
Camino por la vereda y la lluvia no me moja
La gente pasa a mi lado, pero no me toca
Mis labios tienen un eterno frío de hielo
Mis manos echan de menos tus manos
Ya no saboreo la sopa caliente en días de frío
Ni tampoco creo que un afortunado día venga a cambiar mi destino
Solo camino, entre todos, por todos lados, recordando como eran las cosas.
Con la vista apartada, por que nadie me mira, por que a nadie le importa.
A veces te veo pasar los domingos con un ramo de flores
Pero tú no me miras, ni siquiera sabes que existo
Donde están los días soleados?
Que le paso a las cosas que me hacían sentir bien?
Son preguntas que me hago cien veces, mientras sigo camino al cementerio
Ya es tarde, debo guardar mis huesos.





