En el viento

Ella nunca se enamoró de alguien y nadie llegó a enamorarse de ella, hablo del amor verdadero..., del que se siente como una revolución interior, como la mezcla de paz y una guerra al mismo tiempo. Una cierta intranquilidad, una sensación de descontento consigo misma, la llevó muchas veces a pasear por el campo y alejándose de casa descubrir los espacios que el atardecer le otorgaba en forma gratuita, sin pedirle nada a cambio.
Un día de salida, tomó el camino que la llevaba más allá de los sauces llorones, y lo encontró... era como nunca imaginó y aun así no sabia si era verdad, se enamoró perdidamente, el viento acarició su cara y despeinó sus largos y claros cabellos. Ella se enamoró por fin, se enamoró del viento una tarde recién entrando a primavera, el viento jugó con ella corriendo por el campo verde entre algunos rayos de sol que no dejaban irse el día. Ella se enamoró y el viento también se enamoró de ella, no quiso dejarla y la invito a que viniera con el... Ella aceptó sonriendo y el viento la tomó entre sus brazos y la llevó a volar por un cielo anaranjado y saltar entre nubes de colores violeta.





